Y luego yo mismo en la(s) bolsa(s)
Me di cuenta de que dejo caer mi mano opuesta cada vez que lanzo un gancho y, curiosamente, me froto la nariz antes de lanzar un combo.
Y luego yo mismo en la(s) bolsa(s)
Me di cuenta de que dejo caer mi mano opuesta cada vez que lanzo un gancho y, curiosamente, me froto la nariz antes de lanzar un combo.