No lo pospongas: toma un bloc de notas ahora o abre un documento de Google y toma algunas notas.
Obtenga un plan específico
- Escribe dos razones por las que quieres ponerte en forma. Sé lo más específico posible: por ejemplo, para tener más energía para jugar con mis hijos y estar menos gruñón.
- Establecer objetivos de resultados, por ejemplo, perder 5 cm de cintura para el 28 de febrero.
- Establecer objetivos de proceso, por ejemplo, eliminar todo el azúcar o hacer ejercicio durante 30 minutos, 5 veces por semana.
Los objetivos de resultados son el resultado; los objetivos de proceso son cómo logrará el resultado.
- Anticipa obstáculos: por ejemplo, personas que te ofrecen comida azucarada o que quieren comer frente al televisor por la noche. Anota los obstáculos que probablemente encontrarás y las soluciones. Por ejemplo, pide a todos en el trabajo que te apoyen si es posible, por favor... y diles por qué quieres bajar de peso.
- Sé responsable. A menos que alguien te apunte con una pistola a la cabeza y te obligue a comer alimentos poco saludables, debes ser responsable de tu dieta y estilo de vida.
- Tener un protocolo específico de dieta y ejercicio.
- No necesitas ir al gimnasio para hacer ejercicio. Intenta acumular pasos o hacer ejercicio durante el día.
- Utilice intervalos de tabata
- El entrenamiento de fuerza ayuda a mantener la masa muscular durante la dieta. Incluso con solo 20 minutos semanales, puede marcar una gran diferencia.
Aquí tienes una hoja de cálculo de Google para que puedas empezar a planificar:
Recuerda que se necesitan unas 10.000 horas de práctica para alcanzar la excelencia en algo, pero de 5 a 10 horas para alcanzar un nivel intermedio. Por lo tanto, en tan solo unas semanas de entrenamiento podrías dominar fácilmente, por ejemplo, el running o el entrenamiento en circuito.